sábado, 6 de marzo de 2010

Facilidades para la formación en endoscopia gastrointestinal en Latinoamérica



Facilidades para la formación en endoscopia gastrointestinal en Latinoamérica
Equipo editorial, en colaboración con el doctor Guido Villa-Gómez, Bogotá, Colombia , 02 diciembre 2009



Con ocasión del VI Curso Internacional de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva, que se realizará en marzo del 2010, en el Centro de Entrenamiento del Instituto de Gastroenterología Boliviano-Japonés, en La Paz, El Hospital entrevistó al profesor Guido Villa-Gómez Roig, su director. El doctor Villa-Gómez estudió medicina en Bolivia y realizó estudios de especialización en gastroenterología en Argentina y de endoscopia digestiva en Japón; ha liderado el programa de entrenamiento para América Latina desde el 2005.

Centros de entrenamiento

La Organización Mundial de Gastroenterología (World Gastroenterology Organization - WGO/OMGE) desarrolló el Programa de Centros de Entrenamiento en Endoscopia (Training Centers Program) en diferentes partes del mundo, con el fin de contribuir a promover los más elevados estándares de atención de las enfermedades digestivas en todo el mundo, a través del desarrollo de capacidades de alta especialidad en los médicos jóvenes recién formados en el campo.

Este programa ha motivado la interacción entre expertos regionales e internacionales en gastroenterología y las asociaciones de endoscopia, como la Organización Mundial de Endoscopia Digestiva (OMED), la Sociedad Americana de Endoscopia Digestiva, la Asociación Canadiense de Gastroenterología, la Asociación Española de Gastroenterología, la Asociación Interamericana de Gastroenterología, la Sociedad Interamericana de Endoscopia Digestiva y la Sociedad Boliviana de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva.

La mayoría de profesionales que trabajan en estos centros han sido formados por la WGO, y se han convertido en replicadores de su experiencia para las nuevas generaciones; cumplen con unos de los objetivos de la organización, que busca acortar las diferencias en la calidad de la atención médica entre los países, explica Guido Villa-Gómez. Para mantenerse actualizados, a medida que surgen nuevas tecnologías endoscópicas, viajan a otros países para su entrenamiento, o vienen expertos de Japón, Europa, Estados Unidos o Latinoamérica a entrenarlos. Además, trabajan conjuntamente en el desarrollo de un currículo de entrenamiento en endoscopia digestiva y gastroenterología apropiado para las necesidades de cuidado médico de la región, con el uso de instrumentos innovadores, basados en la evidencia y con el soporte de los avances científicos y éticos, y en la elaboración de guías para una mejor práctica de la endoscopia digestiva y la gastroenterología.

Otros objetivos del programa incluyen la capacitación y adiestramiento teórico-práctico en técnicas avanzadas de gastroenterología, hepatología, movilidad gastrointestinal, endoscopia, ultrasonografía, sedación y cirugía endoscópica, tecnologías novedosas e investigación en desarrollos recientes, así como animar a quienes se entrenan a ampliar sus credenciales académicas. Para lograrlos, se realizan seminarios interactivos, talleres teórico-prácticos sobre calidad de endoscopia y endoscopia terapéutica en modelos porcinos, casos en vivo, conferencias y mesas redondas, y disponen de sistemas de video, pantallas, software, transmisiones y filmaciones de los casos en vivo, simuladores electrónicos, micrófonos que permiten la participación de los cursantes con los operadores y los coordinadores, quirófanos con varias cámaras para hacer filmaciones simultáneas de las operaciones, de los equipos y del recorrido de los endoscopios.

Desde 1977, el gobierno de Japón ha cooperado con el desarrollo de la gastroenterología en Bolivia, al ejecutar el Proyecto de Cooperación Financiera no Reembolsable para los institutos de Gastroenterología Boliviano-Japonés (IGBJ) en La Paz, Sucre y Cochabamba (construcción y dotación con equipamiento). El IGBJ en La Paz es un centro de referencia nacional para enfermedades digestivas de mediana y alta complejidad. Está ubicado dentro de un complejo hospitalario universitario estatal. En el 2005, con un apoyo de cooperación técnica, becarios y envío de expertos, la WGO designó al IGBJ en La Paz como el centro de entrenamiento para Latinoamérica.

En julio del 2004, el centro de la Clínica Alemana, en Santiago de Chile, que funcionaba desde 1997, fue avalado por la WGO-OMGE/OMED como el primer centro avanzado de entrenamiento en endoscopia. Posteriormente se integraron a él las unidades de soporte nutricional y de enfermedades de mala absorción, las cuales empezaron hace poco sus actividades académicas con cursos electrónicos en nutrición.

En marzo del 2007, la WGO otorgó el aval al centro de entrenamiento de La Plata, Argentina, que se fundó en 1990 y ha recibido más de 400 profesionales, la mayoría provenientes de América Latina.

En julio del 2008 se fundó el centro de entrenamiento avanzado de Ciudad de México, localizado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición de esa ciudad, el cual utiliza la infraestructura y el personal del Centro de Desarrollo de Destrezas Médicas, CEDDEM.

En agosto de este mismo año se inauguraron dos centros más, en la Clínica Reina Sofía y la Clínica Universitaria Colombia, en Bogotá, Colombia, encargados del entrenamiento en Colombia, América Central y la Región Andina, y en el Departamento de Medicina de la Escuela Médica de Ribeirão Preto, de la Universidad de São Paulo, Brasil.

Curso internacional de avances en gastroenterología y endoscopia digestiva

En Bolivia, el programa de la WGO recibe el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), mediante el proyecto denominado Curso internacional de avances en gastroenterología y endoscopia digestiva.

Este proyecto incluye la realización de cursos interactivos de actualización, dictados por profesores internacionales y nacionales, con la asistencia de especialistas latinoamericanos becados, que no siempre tienen la oportunidad de estar en contacto directo con todos los progresos de la medicina, responsables de aplicar, ampliar y replicar lo aprendido, en beneficio de las poblaciones necesitadas. Son cursos cerrados, en los que se logra una muy buena interacción entre los cursantes y los docentes. En total se han capacitado 180 especialistas de diferentes países de América.

Como en el IGBJ se aplican las últimas tecnologías para el diagnóstico precoz y oportuno de las lesiones malignas del tubo digestivo, en conjunto con avanzadas terapias endoscópicas, los asistentes a los cursos aprenden sobre ellas, explica Villa-Gómez. Por ejemplo, durante el curso del 2007 se incluyó en el programa la resección submucosa endoscópica (RSE), conceptos teóricos sobre su indicación, en función del beneficio que pueda ofrecer a un determinado paciente, la prevención y el manejo de las posibles complicaciones (hemorragia y perforación), y entrenamiento práctico en la realización de la técnica quirúrgica. En la actualidad, la RSE la realizan con éxito los participantes en este curso en los diferentes países y centros de Suramérica. Así, los cursos se convierten en un factor multiplicador, basado en la adecuada formación y aplicación de las técnicas.

Al hablar de su experiencia como director del Centro de Entrenamiento en Bolivia, Villa-Gómez manifiesta su entusiasmo; dice que el programa se ha convertido en un instrumento de difusión importante de la especialidad, porque los médicos de América Latina no siempre tienen la oportunidad de estar en contacto directo con todos los progresos de la medicina y, por otro lado, se ha logrado involucrar e interesar a líderes en el campo en el mundo. Ningún programa de entrenamiento tendría razón de ser si no hubiera profesionales interesados o que los necesitaran, afirma; los centros de entrenamiento deben convertirse en agentes multiplicadores, fortalecer los programas de la WGO y propender porque cada vez las diferencias en la atención médica sean menores.

Al finalizar los cinco cursos contemplados en el proyecto, JICA realizó en fecha reciente una evaluación exhaustiva de la experiencia. Encontró que los métodos de capacitación preferidos fueron casos en vivo y seminarios interactivos; los cambios profesionales producidos en los estudiantes radicaron principalmente, a nivel práctico, en el diagnóstico y la terapéutica médica, y los impactos personales más importantes fueron la profundización y consolidación de los conocimientos y la adquisición de nuevas prácticas y técnicas. La gestión del proyecto se calificó como muy buena, y la relevancia del curso como alta, por su trascendencia a nivel internacional y el renombre y prestigio que consiguió para el país; la efectividad como muy buena, porque los cursos cumplen de manera excelente las exigencias de calidad de enseñanza de la WGO; la eficiencia de los recursos fue alta, principalmente por la característica del esquema de cooperación de tercer país, por la estructura de financiamiento dependiente de varias fuentes y por el óptimo aprovechamiento de los recursos nacionales disponibles. El impacto fue positivo para el país, para el centro de entrenamiento y para sus profesionales, por la trascendencia a nivel internacional, debida a la alta calidad de la enseñanza.

Por los resultados positivos obtenidos en esta evaluación, JICA recomendó continuar con una nueva etapa del proyecto, y sugirió establecer estrategias de negociación del mismo con las autoridades estatales, para generar su sostenibilidad a largo plazo y revisar la asignación de becas con base en el desarrollo tecnológico de los países, su interés de especializar a profesionales que se desempeñan en actividades privadas o públicas, así como la existencia de otros centros de entrenamiento en los países vecinos.

La sexta versión del curso se llevará a cabo en marzo del 2010, y tendrá una duración de cinco meses. En la página www.lapaztrainingcenter.org se publicó con la debida anterioridad el programa, y la forma de acreditarse y postularse, afirma Guido-Villa. Hay un comité de selección, que analiza todas las postulaciones, revisa que el postulante cumpla con los requerimientos fijados por el centro de entrenamiento, las necesidades de cada país y hospital, teniendo muy en cuenta que la persona capacitada retorne a su país y a su lugar de trabajo, y que pueda contribuir al desarrollo de la especialidad en el medio.

El curso está diseñado para 35 cursantes. Los postulantes seleccionados deberán cubrir sus gastos de viaje y estadía, excepto el hotel. El programa es presencial e intensivo, siete horas diarias de lunes a viernes; incluye entrenamiento con modelos animales, video-forum y seminarios interactivos. La práctica asistencial diaria es esencial, primero como observadores, después como colaboradores y finalmente como ejecutores de las diferentes técnicas, de acuerdo con el grado de avance obtenido en el curso.

Becas para participar en los cursos del programa

Los cuatro médicos aceptados para los cursos de entrenamiento individual en endoscopia terapéutica reciben US$300/mes, por cinco meses, de parte de la WGO.

Además, la Asociación Interamericana de Gastroenterología financia una beca por año, para entrenamiento individual de la más alta calidad en Gastroenterología y/o Endoscopia Digestiva, durante cuatro meses en uno de los seis "WGO Gastrointestinal Training Center" existentes en América, que incluye 800 dólares mensuales para gastos durante cuatro meses. El transporte aéreo será a cargo de la Sociedad Nacional de Gastroenterología o del becario.

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